La Ciencia vs. Wall Street

por Ramón Serrano, en exclusiva para AIPT.

  • En busca del orden en el caos
  • ¿Se puede predecir el comportamiento de los mercados financieros?

Durante años, la Swiss Bank Corporation, empresa que dejó de existir en 1998 cuando se fusiono con UBS, había estado reclutando físicos y matemáticos egresados de las mejores universidades del mundo para realizar una tarea muy especial: romper la incógnita del mercado de valores de Wall Street.

Contratados a través de una de sus filiales, varios grupos de científicos habían estado trabajando, con sueldos exorbitantes, para lograr la panacea: poner orden en el caos, en palabras simples, predecir los movimientos de la Bolsa de Valores de Nueva York.

En aquellos años, a principios de la década de los 90’s, cuando internet apenas iniciaba y no existían muchas de las tecnologías que hoy son cotidianas,  “…la idea de predecir el futuro –como afirmaba uno de esos científicos, Doayne Farmer, mientras su socio y colega, Norman Packard garrapateaba cifras y fórmulas en el pizarrón de su laboratorio de investigación en Los Álamos, Nuevo México–  es una manera de traspasar las barreras y vencer las probabilidades en los mercados de Wall Street. Todo lo que hay que hacer –dice– es encontrar los patrones adecuados y predecir el comportamiento de las acciones mediante simulaciones por computador.”

De hecho, ésta era una idea que volvía locos a los científicos de aquellos años y  que aún hoy, 22 años más tarde, con todos los avances de la tecnología, no hay señales de que dichos algoritmos se hayan descubierto.

“El dinero –solían afirmar esos científicos– no es más que un tipo definido de información, un patrón, que una vez digitalizado, se convierte en material moldeable por las matemáticas especializadas. La información del dinero flota sobre los continentes y deja a su paso flujos que pueden ser analizados de mil maneras. Si desciframos esa información y obtenemos patrones identificables, si logramos anticiparnos y despejar el caos de las incógnitas, seremos inmensamente ricos.”

La empresa de predicciones News Futures, prediction markets, creada por estos dos científicos no era la única que buscaba predecir el comportamiento de los mercados financieros. Optimizar algoritmos se ha vuelto una tarea que desde 2004 han emprendido otros científicos para determinar, a partir de lograr imponer orden en el caos, congruencia reconocible y por tanto, posibilidades reales de vencer cualquier incógnita para predecir los cambios fenomenológicos en los mercados financieros. Para ello se basan en lo que ellos llaman “previsibilidad local”, lo que significa, en palabras sencillas, que aunque el total del mercado no sea previsible, algunas áreas específicas sí pueden serlo, aunque sea por períodos cortos.

Por su parte, Emile Servan-Schreiber y Balick Maurice, ejecutivos de “News Futures”, una empresa de predicción y consultoría que en 2010 se fusionó con “The New England Consulting Group” para constituirse en “Lumenogic”, dedicados a entregar soluciones de inteligencia colectiva a la alta dirección de sus clientes, manejan la teoría de “inteligencia y sabiduría colectiva” que llaman “Web 2.0” para influir en la predicción financiera de los mercados de intercambio.

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http://wn.com/Newsfutures

Por su parte, James Surowiecki, autor de “La sabiduría de las multitudes”, el afamado escritor responsable de la página financiera de la revista New Yorker, los describió de esta manera:

“Estas personas sólo están tratando de hacer lo que los escritores de opinión, expertos de televisión, y asesores presidenciales intentan hacer todos los días: predecir el futuro.

La gran diferencia es que los mercados son mucho más propensos a estar en lo cierto”.

Read more about James Surowiecki: http://www.newyorker.com/magazine/bios/james_surowiecki/search?contributorName=james%20surowiecki#ixzz1yAsmNqrV

 

Desde hace varios años, de manera consistente, diferentes empresas y organizaciones empeñadas en descubrir el secreto de la inviolabilidad de Wall Street, como Yahoo, USA Today, Eli-Lilly, L’Orèal, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, y la Bolsa Alemana –que este mismo año, 2012, intentó fusionarse con el NYSE Group– contratan los servicios de las empresas de predicción para “poner orden el caos” y predecir el futuro.

Si usted, como ellas, es de las personas interesadas en romper las inexpugnables barreras de las bolsas de valores y lo que quiere es encontrar caminos fáciles para predecir el comportamiento de alguna acción a la que le haya echado el ojo, mientras reúne los requisitos –y el dinero para pagar los exorbitantes honorarios de estas modernas empresas de predicción– ¿por qué no prueba métodos efectivos y alcanzables, como las técnicas para comprar y vender acciones y lograr utilidades de manera consistentemente exitosa que le ofrecemos en AIPT? Le aseguramos que obtendrá excelentes resultados en el corto plazo.

Pero tampoco queremos que quite el dedo del renglón. Si ése es su deseo, insista con las empresas de predicción, y avísenos si tiene éxito. Nos encantará escuchar y publicar su historia.

Ramón Serrano,
en exclusiva para AIPT

Junio, 2012

 

Nota:

Todas las marcas o nombres de empresas, organizaciones o corporaciones mencionadas en el presente artículo son propiedad de sus respectivas empresas. Las menciones no persiguen fines de lucro u otros fines, y sólo se hacen como elementos informativos con base en la información pública que ha sido expuesta en Internet y se encuentra al alcance de cualquier persona.

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