¿Cultura Financiera? Ahorrar, invertir… he ahí el dilema.

Primera de tres partes        por Ramón Serrano

Hace poco leí un reportaje en el que un funcionario de gobierno, un señor de nombre Antonio Castaño, Director General adjunto financiero de Nacional Financiera —vaya título— aseguraba que “invertir en instrumentos gubernamentales tiene la ventaja de que se obtienen seguridad y liquidez, al mismo tiempo que se impulsa el ahorro formal entre los mexicanos”. Lo anterior, a decir de especialistas en la materia, “para cerrar la brecha que existe entre los tipos de instrumentos financieros a los que tienen acceso los grandes inversionistas y los productos que se ofertan para los pequeños ahorradores”.

Allí mismo me enteré que, según la Asociación Mexicana de Afores, el 57% —apenas un  poco más de la mitad de los mexicanos— ahorramos; que 21% lo hacemos en un sistema formal y el resto, es decir 36%, o sea, unos  40 millones de mexicanos lo hacemos en tandas o guardamos nuestro dinerito bajo el colchón. Lo anterior, suponiendo que todos los mexicanos que existimos actualmente tuviésemos los medios y la capacidad de ahorrar, es decir, si los mexicanos tuviésemos cultura del ahorro, ya no digamos, la de inversión.

En ese mismo reportaje, don José Luis Higuera Massa, Vicerrector de la Universidad Panamericana, interviene para asegurarnos que 65% de las personas ahorramos para un propósito específico, como comprar algo, y un porcentaje muy pequeño (6%) lo hacemos para nuestra jubilación. Al final de su comentario, nos dice que sigamos estos consejos para mejorar nuestra cultura del ahorro:

1) Gastar menos

2) Consumir menos

3) Hacer un presupuesto familiar

4) Tener un hábito de ahorrar mensual e ir incrementándolo

5) Manejar un crédito

Después de saborear estas perlas de sabiduría financiera, no me quedan sino preguntas a los sapientísimos funcionarios: ¿De verdad creen que los mexicanos tenemos suficiente cultura financiera? ¿…que sabemos ahorrar o invertir el dinero que ganamos?Dejaríamos de ser mexicanos.

Que yo recuerde, en mi familia nadie ahorraba. Nunca. Si alguno tenía un dinerito que le sobraba, o se iba a Acapulco “a reventarse”, o se lo prestaba a un amigo “que tenía un problema” a sabiendas de que no volvería a ver ni al dineroni al amigo.

¿Guardar dinero en el banco? ¡Qué desperdicio! ¿Comprar Bonos o Cetes? ¿Para qué? Si con el contrato que nos van a dar mañana (porque México es el país del mañana: mañana te lo doy, mañana te lo pago, etc.) con eso tenemos más que suficiente. ¿No es verdad? Hasta que nos damos cuenta que como no nos “mochamos” adecuadamente, el funcionario se lo adjudicó a otro.

¿Y quién tiene la culpa?

Yo digo que el sistema. Uno en el que nacimos, tenemos como ejemplo, vivimos y enseñamos a nuestros hijos. ¿Somos irresponsables? No. La culpa es del sistema. No de nosotros.

Y así vivimos felices, de préstamo en préstamo, de promesa en promesa… Por lo menos el 47% restante de los mexicanos que menciona el reportaje.

Que yo recuerde, cuando era niño, en mi casa nunca se hablaba de ahorrar. Menos de invertir. En la escuela nos daban una planilla que llenábamos de timbres de Bonos del Ahorro Nacional y que si sobrevivían en algún cajón, nos podrían dar algo así como para comprarnos tres helados en lugar de dos.

A mí nunca me enseñaron a ahorrar. Sí, es cierto, me abrieron una cuenta de ahorro en la que mi papá me depositaba, cada mes o cada dos meses, algo así como 50 pesos. También me acuerdo que una vez necesitó dinero y mi cuenta desapareció para siempre. Pero todo quedó en familia. No hubo rencores porque nunca supe lo que significaba ahorrar. Hasta ahora, cuando casi al final de mi vida, ése dinero me hace falta.

A veces volteo la vista a otras culturas y veo cómo otros niños ahorran, los adultos ahorran y los viejos tienen cubiertos sus gastos en su vejez.  Seguramente desde pequeños les han inculcado el hábito del ahorro para la jubilación, aunque también he leído que la mayoría de las instituciones de ahorros y jubilación de casi todos los países, incluido el nuestro, o están quebradas o están a punto de quebrar. Sí. Nos falta cultura. Especialmente la del ahorro. Pero como decimos los mexicanos: Ay’ se va.

¿Gastar menos? Por favor, si gastar es el deporte nacional. Gastar hasta lo que no tenemos.

¿Consumir menos? ¿Cómo? Si el vecino acaba de cambiar el coche y no nos podemos quedar atrás. ¿Hacer un presupuesto familiar? ¿Qué es eso?

La cultura del ahorro se mama. Cuando aprendamos de nuestros vecinos, cuando eduquemos a nuestros hijos, podremos hablar de cultura o educación financiera. Mientras tanto, sólo podremos esperar a que nuestros vecinos del norte o del otro lado del charco nos digan “te lo dije”.

Primero establezcamos una sólida cultura de ahorro. Y después a ahorrar.

 

Continuará…

Una respuesta a ¿Cultura Financiera? Ahorrar, invertir… he ahí el dilema.

  • juan calero saldivar dice:

    estupendo articulo sobre la necesidad de la cultura del ahorro, yo por mi parte inicie mis ahorros a los 20 años, y creo en ello firmemente, y el prestar a los amigos, sin duda pierde uno al amigo supuesto y al dinero tambien, con un saludo, su servidor juan calero.

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